El sábado, Almafuerte se presentó en El Teatro Flores.
Una vez más, las entradas se agotaron, y mucha gente, realmente mucha, se quedó arafue. Lo mismo sucedió en Obras. Y en Argentinos lo que se agotó fue el campo, mas quedaron populares.
Algunos dicen que se están vendiendo menos entradas que lo regular y otros que la banda, en el último tiempo, está aumentando su poder de convocatoria.
Lo primero para destacar de este concierto fue que... ¡se vendía birra! Así es: $ 5 el medio litro y $ 10 el litro. No vayamos a pedir descuento por el litro. Bastante que vendían.
Los temas que tocaron fueron, básicamente, los de siempre. Abrieron con Debes saberlo, siguieron con Pensando en llegar y luego con Triunfo.
Las innovaciones en la lista de temas llegaron de la mano de Ser humano junto a los míos, que, de hecho, cuando la terminaron de tocar, El Tano avisó que "está no estaba en la lista, guachos", con un guiño de ojo hacia los muchos que se la pasaron pidiéndola. También estuvieron, que no sean frecuentes, 1999 y El hombre peste.
La noche tuvo un par de notas extras.
Por un lado, Almafuerte festejó sus trece años de vida, con torta de cumpleaños y todo: luego de soplar las velitas, Ricardo empezó a revolear pedazos de torta a diestra y siniestra pal público, que le respondió devolviéndole lo que él les tiraba. Finalmente, El Hijo de Jesú terminó tirándose el pastel en la cara, cagándose de risa.
Por otra lado, y como es sana costumbre, Walter Martínez, ex batero del grupo, se dio una vuelta para ver a sus ex compañeros en acción. Y Iorio lo invitó a saludar al público, que lo ovacionó, y le escuchó contar que la semana que pasó fue una de las más difíciles de su vida, porque operaron a su hijo del corazón, pero por suerte salió todo bien y por eso quiso ir al concierto, para compartir esa alegría. Antes de irse de nuevo hacia un costado del escenario, se abrazó con todos los músicos.
Podemos mencionar, también, que El Tano, en su clásico momento protagónico, incluyó un melódico del gran tema de Hermética, Cuando duerme la ciudad, además de un par de composiciones de su segundo disco solista, De pie.
Los que recibieron La Furia Oral de Ricardo, en esta ocasión, fueron el público ecuatoriano y los seguidores de la sensación térmica.
Recientemente, Almafuerte tocó por primera vez en Ecuador y, según el cantor, los escuchas eran un tanto blanditos, sobre todo en comparación con los seguidores de estos pagos. Enseguida aclaró: "No se vayan a creer que ustedes son unos locos bárbaros". Por su parte, de aquel lado también llegó un reproche.
Por otro lado, Ricardo dijo que en el único país en el que existe la sensación térmica es en Argentina y que los que se fijan en ella como pelotudos son todos unos tragaleches.
Para el final del recital, quedaron A vos, amigo y Almafuerte. Al día siguiente, la banda tocaría en Villa Gesell y, al respecto de la Costa y la playa, en una entrevista, Iorio dijo: "Flaco, hace dieciséis años que no me meto al mar, que no me saco los pantalones. Vivo tierra adentro, no soy un costero, no soy ningún puto playero".
Por Arturo Parilla
28 de enero de 2008


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